El Colegio Atalaya, con motivo del 25N, vuelve a reflexionar sobre la Violencia de Género.
Mujeres fantasma caminan descalzas amortiguando sus pisadas
Ojos que no ven, bocas cerradas, son sus manos las que hablan susurrando acurrucadas, “nomeolvides”.
Oídos que ya no escuchan, descansan.
Encadenadas mueren cada día sin curar sus heridas.
Lágrimas de sus hijos que ahora entienden sus lanzas. “Despierta mama, ahora él calla”.

